La política de comentarios en un blog corporativo

Con la llegada a nuestro país y el auge de la gestión o las campañas de Social Media, tras el crecimiento que en los últimos años han sufrido la mayoría de las redes sociales como Facebook, Twitter o Linkedin, es común que cada vez más empresas opten por contratar a consultorías y compañías especializadas en Social Media.

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Esto es cierto que ofrece siempre una gran variedad de ventajas. Por un lado dejamos la gestión tanto del blog corporativo como la imagen de nuestra empresa en las redes sociales a un experto con experiencia. Por otro, nuestro equipo tiene más tiempo libre para ocuparse de lo que de verdad importa: trabajar para que nuestra empresa crezca cada día un poco más.

No hay duda que son muchas las ventajas de contratar a un Community Manager, cuestión que analizaremos de forma detallada en breve. Pero cuando ese Community Manager –como es habitual- se encarga también de la gestión del blog corporativo, suele ser habitual que existan dudas sobre qué política seguir con los comentarios que los usuarios o clientes deje en el blog de la empresa.

¿Qué política de comentarios seguir en un blog corporativo?

Los blogs corporativos ofrecen a muchas empresas la posibilidad de informar en tiempo real a los usuarios/clientes de las últimas noticias de la compañía, o incluso hablar de forma detallada de sus productos y/o servicios. Lo que se une a la posibilidad de posicionar (de cara a los buscadores) estos servicios o productos a partir de la publicación de artículos especializados sobre los mismos.

Pero en muchas ocasiones pueden existir dudas en relación a qué política seguir respecto a los comentarios que, en los artículos del blog, dejan los usuarios cada día.

No se debe cometer el error de permitir que los comentarios que dejan los usuarios puedan publicarse automáticamente sin pasar antes por un proceso de moderación. Al igual que debemos evitar que no se publique ningún comentario.

Lo primero es un error, dado que estaremos permitiendo que muchos spammers o usuarios descontentos dejen su opinión sin nosotros revisarlos antes, con lo que el blog corporativo perdería en calidad y nuestros clientes tendrán finalmente una imagen negativa de la compañía.

Pero lo segundo es incluso aún más grave, dado que no estaremos dando la posibilidad a los clientes que se expresen libremente, por lo que la imagen final que dé la empresa será incluso tanto o más negativa que si optamos por la primera opción.

Por tanto, la clave está en moderar los comentarios analizando cada uno de estos comentarios, y publicando aquellos que no sean SPAM, ofensivos o insultantes. Incluso con la publicación de comentarios negativos podremos responder al usuario y ofrecer a los demás una imagen de transparencia que, en la mayoría de las ocasiones, siempre termina por resultar muy positiva.

Imagen | samantha celera