Como en cualquier ámbito, el control de la competencia en Internet es incluso más importante, porque si deseamos disfrutar de un buen posicionamiento SEO, y nuestra competencia nos adelanta en posiciones en buscadores como Google, obviamente está claro que algo estamos haciendo mal, y en definitiva mucho debemos tener en cuenta.

En el ámbito de Internet, sobretodo en el sector de los buscadores, aunque es cierto que la competencia es en definitiva toda aquella página Web que compite con nosotros o con nuestra empresa por determinadas palabras clave, sí que puede ser clasificada como aquellas páginas que se sitúan unas posiciones por delante y por detrás de nosotros en las búsquedas.
Pero para poder controlar la competencia, lo fundamental desde un primer momento es no dormirnos sobre los laureles al pensar que, si ya hemos conseguido una posición por encima del puesto 10 en los resultados de búsqueda, nuestro trabajo está hecho.
Como de buen seguro sabrás, y si no te lo decimos nosotros, el sector SEO está en continuo cambio y movimiento, y es conveniente –y aconsejable- realizar cambios, mejoras u optimizaciones constantemente si deseamos mantener el posicionamiento conseguido. Además, no debemos menospreciar estar siempre al tanto de las últimas actualizaciones llevadas a cabo por los buscadores.
¿Cómo controlar a la competencia en Internet?
A la hora de controlar a la competencia en Internet está claro que son varios los objetivos o cuestiones a tener en cuenta. Por un lado, podemos visitar sus páginas Web para así conocer sus servicios, productos o nuevas ofertas… Mientras que, por otro, es aconsejable conocer qué acciones SEO o de marketing online están llevando a cabo.
No debemos menospreciar a la competencia que se sitúa por debajo nuestra, puesto que algún día, sobretodo si no continuamos trabajando en la mejora SEO, pueden superarnos si hacen bien su trabajo y nosotros no seguimos haciéndolo.
Por ello, si nuestra competencia está situada encima de nosotros, debemos preocuparnos por analizar los siguientes elementos:
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¿Cómo son los títulos de sus páginas y cuánto están optimizados?
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Analizar el código fuente de las páginas Web: ideal para comprobar meta descripción y uso de palabras clave.
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¿Cómo está organizado ese código fuente? ¿Está optimizado?
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¿Qué información nos aporta la barra de herramientas de Google?
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Analizar el tiempo de carga de cada página Web.
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¿Cuenta con perfil en redes sociales como Facebook, Twitter o Linkedin?
Imagen | Cualquiera puede hacerlo


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