Cuando nos encontramos trabajando en la mejora o incluso en analizar la competencia en Internet, uno de los elementos importantes que las empresas deben tener muy en cuenta en todo momento es el análisis del código fuente.

Como de buen seguro sabrás, el código fuente de una página Web es el código interno visible por los buscadores y que les ayuda a conocer de qué va el contenido a través de una serie de parámetros determinados (como <title>, <meta name=”description> y <meta name=”keywords”>), y a los navegadores a traducir ese contenido visualmente.
Por tanto, analizar el código fuente nos permite conocer qué tan optimizado se encuentra un determinado sitio Web, dado que en función de ello, sabremos si el sitio realiza bien su trabajo y lleva a cabo o no acciones SEO.
¿Cómo analizar el código fuente?
Para analizar el código fuente, tan solo debemos visitar la página Web que deseamos “destripar” y seleccionar en nuestro navegador Web la posibilidad de ver el código fuente HTML (generalmente a través de la barra de herramientas > Página / Ver código fuente).
El código fuente nos aporta una valiosa información, dado que nos permite conocer si el título se encuentra o no optimizado, qué descripción se utiliza para describir el contenido (y si está o no optimizada), y por qué palabras clave se posiciona esa página.
También nos ayuda a conocer si sus desarrolladores han trabajado o no en su optimización, dado que el código fuente es uno de los elementos importantes en la rapidez o lentitud de carga de un sitio Web (no debemos menospreciar también la utilización de imágenes comprimidas, un diseño estable pero con poco peso, y un servidor Web rápido), especialmente si se evitan espacios y saltos de línea innecesarios.


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